En Washington, 27 de junio de 2025, una decisión de alto impacto fue tomada por la Corte Suprema de EE.UU. Fallando 6-3 a favor del presidente Donald Trump, se restringe temporalmente la facultad de los tribunales federales para bloquear políticas nacionales mientras se evalúa su legalidad. El caso está vinculado a un decreto de Trump que busca poner fin a la ciudadanía por nacimiento, aunque el fallo no resuelve aún si esa orden es constitucional.
La decisión implica que futuras demandas contra políticas presidenciales podrían enfrentar obstáculos más difíciles, lo que representa una victoria significativa para el expresidente y sus propuestas migratorias. Trump celebró el resultado desde la Casa Blanca como una “gran decisión”.
La jueza Sonia Sotomayor advirtió que este fallo “abre la puerta para que el Ejecutivo aplique políticas inconstitucionales sin control inmediato”. La magistrada Ketanji Brown Jackson fue aún más dura, afirmando que esta doctrina podría poner en riesgo el equilibrio del sistema democrático.
A pesar de la decisión, aún quedan vías legales. Grupos civiles y fiscales estatales ya están presentando demandas colectivas para bloquear la orden desde los tribunales inferiores, solicitando medidas de emergencia que protejan a quienes podrían verse afectados, como los hijos de mujeres embarazadas migrantes.
Se espera que el tema vuelva a ser debatido en la Corte Suprema en octubre, lo que podría definir el futuro del derecho a la ciudadanía por nacimiento en EE.UU.
–PRENSA BMP